Nadador con gorro negro y gafas de lentes azules espejadas nadando a crol en una piscina

Unas gafas que se empañan o dejan entrar agua estropean cualquier entrenamiento. Antes de comprar las siguientes, conviene fijarse en cuatro cosas: el ajuste, el tipo de lente, dónde vas a nadar y cómo vas a cuidarlas.

El ajuste importa más que la marca

Haz esta prueba en la tienda o en casa: coloca las gafas sobre los ojos sin pasar la goma por la cabeza y presiona un poco. Si se quedan pegadas unos segundos, el sello encaja con tu cara. Si se caen enseguida, por mucho que aprietes la goma acabará entrando agua.

El puente nasal también cuenta. Muchos modelos traen puentes intercambiables o regulables. Merece la pena probar las distintas medidas hasta que las dos copas queden centradas sin presionar la nariz.

Lentes según dónde nadas

En piscina cubierta funcionan bien las lentes transparentes o de tono claro, porque la luz es más tenue. Si nadas al aire libre o en una piscina con mucha luz natural, las lentes espejadas reducen los reflejos y cansan menos la vista. Las gafas espejadas de Mosconi o Turbo van en esa línea.

Para entrenar a diario muchos nadadores prefieren una copa algo más amplia, que da más campo de visión. Las gafas de competición, más bajas y rígidas, se notan más tras una sesión larga.

La goma y la comodidad en series largas

Una goma doble o partida reparte mejor la presión en la parte de atrás de la cabeza. Ajústala lo justo para que no se muevan al girar en los virajes. Si después de nadar te quedan marcas profundas alrededor de los ojos, está demasiado apretada.

Cómo hacer que duren

El tratamiento antivaho está en la cara interior de la lente y se pierde si la frotas con los dedos o con la toalla. Aclara las gafas con agua dulce al salir, déjalas secar al aire y guárdalas en su funda. Evita dejarlas al sol dentro de la bolsa de piscina.

Lo mismo vale para el resto del material: si compites, en la guía sobre cómo cuidar un bañador de competición explicamos cómo aclararlo y secarlo para que conserve la compresión.

Gafas de natación que recomendamos

Para nadar al aire libre o en piscinas con mucha luz, las Mosconi Rocket Pro Mirror tienen lente espejada con antivaho y filtro REVO, que reduce los reflejos y mejora el contraste. Son de policarbonato ultraligero, de perfil bajo, con puente nasal ajustable en varias tallas y doble cinta, así que encajan bien para entrenar series.

Si usas lentillas o buscas unas gafas más cómodas para entrenar a diario, las Mosconi Aqualift Pro V2 llevan lentes de policarbonato con antivaho y montura de silicona.

Las Turbo Polar Mirror SW3 son una opción de uso general: lente espejada de policarbonato, junta de TPE, resistentes al cloro y con el ajuste Turbo Comfort Fit.

Puedes ver el resto de modelos en nuestra sección de gafas de natación.

Si tienes dudas sobre qué modelo encaja con tu forma de entrenar, en la tienda de Vigo podemos ayudarte a probar varios antes de decidir.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si unas gafas de natación me ajustan bien?
Colócalas sobre los ojos sin la goma y presiona un poco. Si se quedan pegadas unos segundos, el sello encaja con tu cara.
¿Qué lentes son mejores para nadar al aire libre?
Las lentes espejadas reducen los reflejos cuando hay mucha luz. En piscina cubierta suelen bastar las transparentes o de tono claro.
¿Por qué se empañan mis gafas?
El antivaho está en la cara interior de la lente y se pierde al frotarla. Aclara las gafas con agua dulce y déjalas secar al aire sin tocar el interior.

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